« La esencia de lo que somos | Página de inicio | LOS CRÍMENES DE OXFORD »

21/07/2007

¿Civilizados?

Hace un tiempo ya escribí sobre la curiosa facultad del ser humano de coger cualquier cosa y convertirla en rencores y odios, todo por culpa de los miedos y frustraciones. ¿Por qué hacemos eso incluso siendo conscientes de ello?¿no podemos evitarlo?

Pero ¿miedo a que?

Es solo una suposición (ojalá lo supiera con certeza) pero me atrevería a decir que casi todo es miedo a lo desconocido. Nuestro instinto animal que aún, tras tantos años de supuesta civilización, nos sigue dominando cuando las cosas se ponen tensas.

No nos da miedo a perder el amor, lo que nos aterroriza es que no sabemos que pasará después. No nos da miedo perder la vida, sino que no sabemos que hay después. Pero no hace falta ser tan profundos, cualquier cosa diaria sirve... las personas aguantan una mierda de trabajo porque no pueden imaginar que hay un después. Hay personas que incluso aguantan malos tratos conyugales porque les aterroriza no saber que pasaría sin su pareja.

Miedo a lo desconocido. Gruñimos a la oscuridad como un lobo sin su manada. Y entonces nos convertimos en cazadores. Pagamos nuestros miedos con quienes nos rodean. Ese miedo se transforma en un filtro, un filtro de color amargo que oscurece todo lo que está ante nuestros ojos. Y ese miedo hace que no veamos la realidad, sino una realidad distorsionada por nuestro propio miedo. Por eso hacemos daño a los que más queremos, porque nos da miedo pensar que haríamos sin ellos, eso nos amarga la vida y nos convierte en huraños y bordes... y eso aún empeora más las cosas. Hace que esas personas reaccionen mal a nuestra idiotez, y como consecuencia, tenemos aún más miedo de vivir sin ellos, con lo que el miedo empeora.

¿Por qué nos dejamos dominar por este instinto animal tras años de vivir en civilización? Un momento... ¿Vivir en civilización? ¿O vivir en sociedad? Porque no es lo mismo. Vivimos en ciudades, comunidades, grupos... es decir, en manadas. Nos juntamos para cazar. Para cazar clientes en una empresa o para cazar a un rival en un deporte. Pero no somos civilizados. Perdemos los estribos en el trabajo por un trabajo que ni nos va ni nos viene, nos comportamos como energúmenos cuando asistimos a ver un deporte.

Pero en realidad queremos ser civilizados. Es solo que a veces con la intención no basta. Pero queremos. Y la prueba es que hasta el más hijodeputa de los seres humanos se siente culpable por serlo, porque desearía no ser así de cabrón. (Y si no siente remordimientos, es que padece un transtorno de algún tipo).

Lo que no deja de sorprenderme es que el ser humano no se haya autodestruido todavía. Que no nos hayamos matado unos a otros por cualquier gilipollez. Aunque en muchas partes del mundo eso sí ocurre. Lobos egoistas con personalidades narcisistas disociadas, que cogen a gente manipulable y les enseñan a poner bombas y matar en su nombre, algo que ellos mismos no hacen porque su propio narcisismo nace del convencimiento de su propia cobardía e incompetencia.

El otro día, Aullido, comentaba con gran acierto una frase de Mailer: "Todo el mundo tiene un precio, lo que no quiere decir que sea dinero". Me gustaría (con permiso de Mailer :D ) matizarla: Todo el mundo es manipulable, es cuestión de conocer el motivo que les mueve. Y todos tenemos algún motivo que nos mueve. El miedo a perder algo, lo que sea. Todos somos manipulables.

05:45 Anotado en Estoy profundo... | Permalink | Enviar a Email